¿Cada cuánto tengo que cambiar mis zapatillas de correr?

20/11/2017

Pronador o supinador eran términos que hace menos de un lustro nadie, salvo los atletas profesionales, conocía. Hoy en día es casi tan necesario como saber nuestro grupo sanguíneo y si, antes de empezar a correr, no te has hecho un estudio de pisada no estás preparado para entrar en el complejo universo del buen runner. Y es que la modernidad ha traído mucho postureo al tan manido deporte de correr pero también ha reducido las lesiones y los problemas derivados del no hacerlo correctamente. Ahora, todo el mundo es experto en zapatillas antes siquiera de comprarlas. Pero, ¿qué pasa después? ¿cuánto duran y cada cuánto hay que cambiarlas?

 

“Muchas veces vemos que las zapatillas ya no asientan como cuando eran nuevas, sino que están inclinadas. Esto denota que el chasis está vencido y, aunque estemos acostumbrados a ello, no es lo mejor para musculatura y tendones” calzado deportivo constituye un elemento corrector o compensador de determinadas alteraciones biomecánicas del pie. Y modifica, en caso de que contenga determinados elementos de contención o corrección, las características biomecánicas del mismo, y por tanto, la pisada o apoyos del sujeto”, explican desde el Consejo General de Colegios oficiales de Podólogos de España. Es por esto que inciden en la importancia de escoger un calzado adecuado y tener en cuenta las lesiones previas por si fuera necesario adaptarlo con unas plantillas específicas.